7 consejos para un cambio de pañal respetuoso

Por: Sary Montero, Co-Maestra Nido 1 / Bellelli Educación - Centro Escazú

We shouldn’t be having a power war, we must be humble and serve.
— Emmi Pikler

Esta frase hace eco en mi cabeza porque hay veces en las que el cambio de pañal se torna un poco incómodo tanto para el niño como para el adulto y caemos en una lucha de poderes. Quisiera poder decir que hay una fórmula mágica para que siempre sea sencillo, pero no la hay y creo que ahí reside la riqueza de este momento.

A un niño se le cambian los pañales aproximadamente unas cinco mil veces a lo largo de su vida, ¿qué tal si este tiempo se invierte en relacionarse, conocerse y fortalecer el vínculo? Durante ese tiempo uno aprende qué significan sus miradas y qué desean decir con sus gestos facilitándonos como adultos el acompañarlos en sus procesos.

El cambio de pañal es lo que más disfruto de la rutina con los chicos, es un tiempo donde sólo estamos ellos y yo. Mi vida tuvo un antes y un después de Pikler, no vino a cambiarme sólo a mí porque he visto también cómo ha cambiado la vida de los niños con los que tengo el privilegio de compartir.
— Sary Montero

 Por esa razón quiero compartirles 7 consejos para un cambio de pañal respetuoso:

1. Anticipar y tener una rutina consistente: Anticiparle a los niños no sólo los hace sentirse seguros, los empodera. Además, fortalece la confianza en el adulto pues les estamos cumpliendo lo que habíamos dicho que íbamos hacer juntos. Hay momentos en los que la rutina puede que cambie y es importante comunicárselos para que estén consientes del por qué. 

2. Un espacio acogedor: El área del cambio de pañal debe estar localizada en un lugar tranquilo con poco tránsito de personas, es un momento de mucha vulnerabilidad. Además, el espacio debe estar libre de cualquier distractor debido a que los móviles o juguetes absorben su atención y lo más valioso de este momento es la conexión con su cuidador. 

3. Invitar al niño a participar: ¿A cuántos nos gusta ser tomados en cuenta? Ellos son totalmente capaces. No se trata de que se cambien solos pero sí de que sientan la importancia de su colaboración, el niño depende del adulto pero aún más importante: el adulto depende del niño. Démosle la oportunidad para que ellos nos guíen y enseñen otras maneras de realizar las cosas.  

4. Respetar los tiempos: Como adultos vivimos corriendo durante todo el día y olvidamos lo importante que es respetar el ritmo de los niños. Cinco minutos más en el cambio de pañal pueden hacer una gran diferencia. Muchas veces ellos se expresan de maneras diferentes a como generalmente lo hacen con el fin de indicarnos que bajemos un poco el ritmo y disfrutemos con ellos de ese momento.  

5. El uso de las manos: El primer contacto que los niños tienen con el mundo a la hora de nacer es a través de las manos de quien lo recibe y como adultos nosotros somos una conexión que tienen con el mundo que les rodea. El bienestar del niño depende en gran parte de la manera en que son alzados, acariciados. Es importante ser cuidadosos y gentiles con la forma en que los tocamos pues ellos se encuentran construyendo una percepción del mundo a través de esto.

6. Comunicarse constantemente: Conversar con ellos de una manera pausada y con un tono de voz agradable los invita a respondernos puesto que nos mostramos presentes y disponibles para lo que sea que nos quieran expresar.

7. Escucharlos: En todo momento los niños están comunicándose con nosotros por medio de muchos lenguajes, pero ¿realmente los escuchamos? Cada uno de estos consejos dependen de este último, escuchar la voz del niño para llegar a conocerlo y comprenderlo. Escucharlos cuando nos dicen que no están listos para su cambio de pañal o cuáles son sus gustos con respecto a la ropa que desean usar.

 It is not about independence, it is about interdependence, and the adult being present for that child.
— Anna Tardos