¿Han escuchado la frase: "en ese Kinder/escuela los niños hacen lo que quieren"?

¿Por qué se tiende a comparar educación transformadora con la frase: "en ese Kinder/escuela los niños hacen lo que quieren"? 

Como en muchos otros ámbitos, en educación se tiende a comparar fácilmente entre enfoques, sin realmente una comprensión y/o fundamentación profunda. Hoy en día existe demasiada información para las familias en torno a su decisión de centro infantil o escuela, pero llama la atención cómo las nuevas propuestas, que están buscando mejoras en el aprendizaje, tienen aún tanta resistencia por parte de las familias o de centros educativos muy tradicionales.

 Nido Verde, Bellelli Santa Ana. Fotografía: Valeria Rodríguez

Nido Verde, Bellelli Santa Ana. Fotografía: Valeria Rodríguez

Estas son algunas de las preguntas más comunes cuando las familias buscan centros educativos alternativos: ¿si juegan tanto los niños, cuándo aprenden?, ¿si hacen lo que quieren, entonces no hay disciplina?, ¿cómo es eso que están mezclados por edades?, ¿existe alguna rutina?, ¿van a estar listos para la escuela?  y la última... si yo salí bien de una escuela tradicional, ¿por qué no escogemos esa y ya?

Las preguntas anteriores sin duda están cargadas de mitos, miedos y prejuicios, pero encontramos realmente bueno que se estén dando. Debemos hacer mucha abogacía sobre por qué promovemos ciertos principios, valores, creencias y por qué sobre todo creemos en las capacidades de los niños.

Si escuchan entonces la pregunta: ¿es cierto entonces que en ese Kinder hacen lo que quieran? Les devolvería la pregunta diciendo: ¿qué significa que hacen lo que quieran?

  • Si la respuesta es que tienen elección de voz y voto en un ambiente de respeto mutuo y democracia, entonces sí.
  • Si la respuesta es que pueden expresar sus emociones y necesidades abiertamente (sin lastimarse a sí mismos o a otros), entonces sí.
  • Si la respuesta es que pueden elegir cómo representar un concepto o idea que están creando, entonces sí.
  • Si la respuestas es que aprenden jugando, entonces sí.
  • Si la respuesta es que pueden ser protagonistas de su propio proceso de aprendizaje, entonces sí.
  • Si la respuesta es que ellos eligen qué aprender, aunque el adulto escoja qué enseñar, entonces sí, porque tienen todo el mundo para descubrir.
  • Si la respuesta es que ellos pueden disfrutar el tiempo libre en la naturaleza sin hacer "nada", entonces sí.
  • Si la respuesta es que tienen libertad y responsabilidades, pero no libertinaje, entonces sí.
  • Si la respuesta es que ellos pueden resolver problemas complejos de muchas maneras, en lugar de solo una, entonces sí.
  • Si la respuesta es que pueden demostrar su creatividad en cómo ven el mundo, entonces sí.
  • Si la respuesta es que los niños aprenden a autorregularse, a valerse por sí mismos y reconocer sus fortalezas, entonces sí. 

Es normal del ser humano asustarse de las propuestas nuevas, pero también es vital que nos cuestionemos siempre qué estamos fomentando o no. Involucrémonos más en los cambios educativos, ya que al final, más que una preparación para el siguiente nivel educativo, es una preparación para la vida y la ciudadanía.

Lucho por una educación que nos enseñe a pensar y no por una educación que nos enseñe a obedecer.
— Paulo Freire
 Nido Verde, Bellelli Santa Ana. Fotografía: Valeria Rodríguez

Nido Verde, Bellelli Santa Ana. Fotografía: Valeria Rodríguez