¿Estamos en la dirección correcta de la transformación educativa a nivel mundial?

A lo largo de la historia, han existido y existen muchos intentos por resolver el amplio problema de la educación. Un problema complejo sin duda, que involucra a muchos actores, intereses, tiempos, culturas, realidades sociales y económicas, entre otros. La variedad de propuestas o respuestas incluyen: iniciativas locales, políticas públicas, fundaciones,  incorporación de la tecnología, talleres, planes pilotos, escuelas laboratorio, evaluaciones, alianzas, entre otros. Sin embargo, éstas aisladas son poco eficientes y sigue siendo un campo que requiere una solución sistémica y compleja. Sin duda el impacto en una persona es valioso, pero la respuesta que se busca es para el bien de todos.

 Fundadoras de Bellelli Educación junto a Peter Senge (Autor de  Schools that Learn  y  Fifth Discipline )

Fundadoras de Bellelli Educación junto a Peter Senge (Autor de Schools that Learn y Fifth Discipline)

Las personas no resisten el cambio, resisten ser cambiadas
— Peter M. Senge

El abordaje propuesto por J-WEL, laboratorio global de educación que nace en MIT, tiene en su esencia una serie de factores que sin duda están en la dirección correcta a este cambio que tanto se anhela en la sociedad. A continuación se hace referencia a 5 de ellos:

  1. CONTINUIDAD: el laboratorio está compuesto por practicantes e investigadores que están directamente vinculados con la educación inicial, primaria, secundaria, educación superior y lugar de trabajo. Este continuo logra un diálogo que trasciende el salón de clase, el profesor o las evaluaciones estandarizadas. Permite más bien entender las potencialidades de cada sector, así como sus necesidades y buscar soluciones conjuntas. La escuela por tanto no es concebida como la preparación para el lugar de trabajo; ni tampoco significa que las empresas deben dictar qué necesitan de sus futuros empleados, en un modelo aún industrializado. 75% de las profesiones del futuro aún no existen o se están creando. Sin embargo, sí deben existir acuerdos sobre qué habilidades socio-emocionales, cognoscitivas, y físicas son importantes para los ciudadanos en su proceso formativo, para el presente y para el futuro. Incluso, debido a esto, se debe repensar el posicionamiento de los niños más pequeños y de los adultos mayores como aprendices dentro de este continuo.
  2. DIÁLOGO: promover el diálogo constante, provocador, crítico entre personas de muchas disciplinas es vital para la construcción conjunta de ideas, propuestas, la creación de alianzas y el resignificar conceptos muy tradicionales en el sector educación. Este diálogo debe lograr una movilización a la acción y una base de respeto en el uso de lenguaje, creencias y culturas. J-WEL, como laboratorio global, genera experiencias de grupo que invitan a esta conversación, que trascienden fronteras, que incomodan y que buscan el bien común. En el centro de estas discusiones, la ética juega un rol esencial y por lo tanto, es una práctica de reflexión interna de los individuos involucrados y beneficiarios.
  3. SISTEMAS:  En este intento colaborativo de resolver la problemática educativa se requiere de un pensamiento sistémico, ya que vivimos dentro de sistemas: la persona, la familia, la escuela, las organizaciones, las comunidades, etc. Estos sistemas tienen profundas fuerzas de interconexión, de las que muchas veces no hay consciencia, pero son reales y necesitamos estrategias para entenderlas. Dentro de este pensamiento sistémico, un grupo dirigido por Peter Senge y Mette Miriam Böll (Society for Organizational Learning), agrega el concepto compasión como elemento clave en este tipo de pensamiento. De esta manera, conecta aún más con el ser humano, con la necesidad de pertenencia a un sistema de relaciones, donde existe más el "nosotros" que individuos aislados.
  4. TEORÍA - PRÁCTICA: Para explicar esta relación, una referencia importante es la metáfora de la bicicleta de Loris Malaguzzi (promotor del Enfoque Educativo Reggio Emilia): “para avanzar, tenemos que pisar con fuerza ambos pedales y mantener un buen equilibrio, un pedal representa la teoría; el otro, la práctica; pisando solo un pedal no llegaremos muy lejos”. J-WEL conecta a investigadores de clase mundial con personas que trabajan directamente en el campo, en condiciones alteradas por un sin fin de variables. Ambos son importantes, existe una interdependencia porque logran: evidencias, hipótesis, nuevas teorías, entre otros. Un ejemplo muy poderoso fue el presentado por Alec Resnick, que lleva 5 años diseñando con un equipo interdisciplinario: un espacio, una comunidad de aprendizaje muy innovadora para jóvenes. Es un nuevo concepto de high school  en la ciudad de Somerville, MA. Gracias a la conexión teoría-práctica, este proyecto ha podido y seguirá <inventando el futuro del aprendizaje> 
  5. SER HUMANO: Todo lo anterior es posible si hay claridad y consciencia de que en el centro de toda esta transformación están: los seres humanos, desde los más pequeños hasta los adultos mayores. Son la razón de ser y son ante todo: seres holísticos. Mirar esta integralidad, significa reconocer el inmenso potencial de bebés, niños, jóvenes y adultos y recordar que la mente y el corazón siempre deben estar unidos. Como comunidad J-WEL sigue la tarea compleja de crear bases fuertes en estas personas donde los valores para la convivencia y el bien común sea lo que una.
 Bellelli Educación presente en panel de primera infancia. MIT J-WEL.&nbsp;&nbsp;Marzo, 2018.&nbsp;

Bellelli Educación presente en panel de primera infancia. MIT J-WEL.  Marzo, 2018. 

Sin duda, este camino apenas inicia y como dice Alfredo Hoyuelos (pedagogo español): "la complejidad nos permite un análisis constante del todo y de las partes, de las relaciones circulares y recíprocas, de la unión de complementarios..." Los apasionados, los investigadores, los políticos, los educadores, las familias y los ciudadanos en general somos todos co-responsables en esta inmensa tarea y se requiere de nuestro compromiso.